PÉGATE UN TIRO EN EL PIE, BLOGUERO

Apunta bien, dispara. Este es de esas entradas que sabes que es mejor que no pasara de un mero borrador del Word, pero…

Tema. De qué coño me vale tener tropecientos lectores si el noventa por ciento –siendo positivo- no me lee. Solo queda un rastro en tu correo, un ligero perfume. Alguien entró, tocó y se fue; siquiera te leyó ¡Se disfrazó de myself hostia! Cumplió un protocolo, una dictadura sitúa de  brazo armado de nuestro querido WordPress. El jodido diablito que te dice publica, di que te gusta, sigue a más gente y más gente que no tienes tiempo de leer aunque dedicaras todo tu día a ello, conoce a más gente, visita más páginas, dale al liked y dale y dale…

No soy tan productivo. No soy tan promiscuo. No puedo entrar ni salir de un negocio que, tarde, estoy comprendiendo cómo worka.

Pregúntame si me gusta que me lean, que me dejen comentarios. Sí, sí, sí… Pregúntame si me gusta leer a cierta gente. Claro, pero no a todos. Tengo varios libros pendientes, unas llamadas, unos amigos y el planeta familia, de gravedad tan fuerte que apenas puedes levantar un pie de la tierra. Pregúntame si me tiene que gustar blogs dedicados a asuntos que nunca atendí, universos trasparentes para mis gustos, opiniones canallas o becerras… El diablo me acaricia el hombro y detrás de la oreja. da igual pequeño. Tú liked, yo Jane. Sigue man. Sigue y no pares, el ego necesita palmadas, yo necesito el ruido de las palmadas.

Ah, que no falte. Di que escribes para ese diez por ciento. Coño, claro que lo hago, pero para ese diez necesito tanto y tanto… Entonces vete y no publiques más. Vaya, o me explico mal o me entiendes mal. La lucha está ahí.

Después de unos cuantos blogs, estoy en la casilla de salida con “Habemus Blog”. Echo de menos más sentido del humor, más capacidad de autocrítica, más mala leche y menos palabras comunes. Me encanta tu blog, bien dicho, muy literario… Gracias, gracias y gracias. Estamos todos para cenar y la cena que no alcanza. Fast food copón.

Cada vez que abro este universo me parece que nos han corrido la línea del horizonte.