Computadoras católicas

A mediados del siglo XXI un popurrí de asociaciones cristianas fundamentalistas y financiadas por un conglomerado de empresas afines, financiaron la creación de una megacomputadora que demostrara la existencia de Dios, a ser posible uno cristiano y apostólico.

NoD I. Beta fue encendida dos años después. El centro neurálgico se repartía entre las distintas universidades católicas del mundo. Pasados dos años más una actualización produjo una máquina más estable que emitió, pasados otros dos años más, una sentencia. Dios no existía, o al menos en el campo donde estaban buscando. Tachada de hereje, fue desconectada semanas después y condenada al olvido. Incluso hoy en día no aparece en Wikipedia y sólo ciertos testimonios apócrifos aseveran su presencia. Sigue leyendo