El bloguero, Sísifo y Prometeo, naufragio, la sarna y Sor Angustia

tormenta

Da igual las visitas que tengas, da igual las que no tengas. Puedes existir unos días o unas horas, que acabarás por condenarte. En la tan hablada inmensidad de la red, nadie es nadie salvo unos pequeños momentos en que actualizas tu blog y recibes un comentario. Entre medias, la nada. Ola que va ola que viene, sin vientos que den esperanza a un trayecto sin sentido aparente.

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