Destacado

Habemus blog

manos

Esta es, según parece, la continuación natural de mi libro de cuentos Castizo pero Universal. La única certeza.

A partir de aquí, tenemos una bienvenida lógica y natural, desde el positivismo que la red aconseja demostrar y esparcir a los cuatro vientos. Empaquete en un halo de falsa modestia y pequeñas expectativas, sírvase frío, agitar y pelotazo. A saber, algo así:

Sigue leyendo

Reflejos de la nostalgia

lilas

No sabía que esperar. Quizás el reflejo de su hermano en los charcos del porche de la entrada, las colillas en el cenicero de piedra o algún vaso olvidado con restos de orujo de la noche anterior. Nada de televisión. A Pepe le gustaba Pepe olisquear la oscuridad enfundado en una manta de lana gruesa agujereada por los cigarros y roída por los bordes, a lo sumo un libro en el regazo o uno de los perros abandonados que acababa por adoptar. Sigue leyendo

El Blog y el púlpito

espuma

O como no me subiré a ningún púlpito y el párroco se convierte en ebanista.

El problema de que todos tengamos un lugar para vocear estriba en cada para hacerse oír se necesita alzar más la voz que los demás. Demasiadas capillas todas juntas para tan pocos feligreses. No es que el volumen de o quite razones. Sencillamente, uno tiene que buscar las maneras de que el púlpito sea más alto, más reluciente y que convoque a cuanta más gente mejor, a riesgo de que en ocasiones, bastantes, se pierde el  objetivo o la razón nuclear de ponerse delante de la pantalla a escribir. El mero y simple hecho de una catarsis que uno quiere compartir con más gente.

Sigue leyendo